miércoles, 16 de enero de 2008

Cuentos de abuela

Esta tarde siendo las 5.30 hs interrumpió mi trabajo el bullicio de niños que depositados en la puerta de casa por una combi blanca entraron corriendo como una tromba y saltimbanqueando con el perro que los invitaba a jugar en la entrada.

- niñas ¿Qué hacen? Entren por favor
- ola abue (dijo la mayor de solo 8 años y se sentó muy seria)
- ¿que pasa con esa carita de tristeza?
- es que nadie me quiere, nadie quiere jugar conmigo, siempre me critican por todo y nunca puedo ser como quieren
- es que tu no tienes que ser como quieren, tienes que ser como eres
- pero, como soy, no le gusta a nadie, y siempre estoy sola, las chicas juegan y a mi no me quieren
- A ver, le dijo la abuela, intentemos un cuento y a ver que pasa ¿quieres?
- si Abú porfi

Bien, había una vez allá lejos, lejos en lo profundo del cielo azul, entre miles y miles de millones de estrellas, una en particular, que brillaba de manera espectacular.
Había nacido así muy luminosa y tenia otro don, podía hablar y cantar y bailar haciendo giros.
Obviamente, estamos hablando de una estrella muy diferente y eso le granjeaba los celos y las envidias más diversas.
Lucia que así se llamaba nuestra hermosa y reluciente estrella, sufría muchísimo, porque todas las demás le hacían un gran vació.
La dejaban muy solita y hablaban de ella por lo bajo:

- ¿que pretende esta desubicada? ¿Dejarnos a todas como fuera del firmamento? ¿Cómo es posible que no sepa las reglas básicas de una estrella? A nacido defectuosa, ignórenla, a ver si es contagioso

Lucia se acercaba girando y cantando sus mejores melodías, creyendo que así con simpatías y amabilidades podría hacer amigos.
Esto le interesaba mucho a ella porque era muy sensible y cariñosa y le gustaba mucho la idea de tener amigos, pero pobrecita sus cualidades cada vez la dejaban más solita.
Las estrellas no debían hablar, se comunicaban con sus pensamientos y eso era muy silencioso, no alteraba el ritmo del firmamento, además no giraban como locas, tenían sus movimientos matemáticamente calculados, todo respetaba un orden y nuestra amiguita rompía con todos los esquemas.
La dejaban tan solita que Lucia llego a descubrir que tenía otra capacidad desconocida hasta el momento, podía llorar, y lo supo porque una nube húmeda la envolvió un día y sintió todo su universo mojado.
Haciendo giros y muy, muy triste se alejo y alejo, hasta quedar cerca de un lago cristalino, que a modo de espejo le devolvía una imagen de si misma que la hacia llorar mas y mas.
Su llanto la humedecía y la arrugaba, opacando su brillo, pero no se podía escuchar, porque no era como la música, era muy apagado, entonces había silencio y el resto de las estrellas pensó que por fin regresaba la paz al cielo.
No consiguió amigas con su tristeza, pero, al menos obtuvo una tregua en los comentarios y eso ya era un alivio, poco a poco se iría apagando sin más.
Meditaba allí solita en su tristeza húmeda, cuando de pronto sintió que alguien lloraba desconsoladamente cerca del lago.
Giro y giro y no alcanzaba a ver ninguna estrella, entonces bajo sus ojitos y vio allí, al costadito del agua, un niño humano, recostado y muy triste, con sus ojos húmedos.
Lo miraba fijamente, casi ni titilaba, es que no podía creer, descubrió que ella, también tenia la capacidad de hablar con la mente, lo descubrió porque el niño no movía los labios y sin embargo ella podio oírlo.
Se acerco un poquito mas e intento hablar con el ¿me escuchara? se dijo,

- ¿Niño que te pasa? exclamo con sus pensamientos
El pequeño sobresaltado la miro con cara de susto
- ¿Eres tu la que habla? Eres tu estrella ¿Cómo puedo escucharte?
- No se dijo, yo estoy tan extrañada como tu
- Pero si las personas no hablan con las estrellas, va, si hablan, pero estas no responden
- ¿y porque no? ¿Acaso son mal educadas?
- no se, pero es así, dijo el niño
- si, claro, ya se como es eso, las cosas deben ser como son, dijo Lucia entristecida nuevamente, tal vez por sus recuerdos
- el niño sentía su tristeza y agrego ¿ahora la que esta por llorar eres tu?
- es una larga historia respondió la estrellita
- cuéntame me gustan las historias largas

Así estrellita le narro como sus compañeras la dejaban solita por ser diferente, y por no se cuantas cosas, que no sabia bien como explicar.
Polo, que así se llamaba el niño, entendía sin explicaciones, a el le sucedía igual, era sordomudo, vivía en una pequeña comunidad y aunque todos intentaban ser amables con el siempre terminaba solo, porque por alguna razón desconocida no lograba adaptarse a los juegos de los otros niños y por fin todos jugaban y el solo observaba.

-¿por eso estabas llorando? pregunto estrellita
-Si , es que me siento muy solito y quiero tener amigos pero no se como
-¿Sabes que haremos? Tu y yo seremos amigos, vendrás por las noches y yo te mostrare como puedes bailar y cantar haciendo giros y brillando en el firmamento y tu me contaras largas historias de humanos.

Así fue como estrellita recupero su brillo y el pastorcito dejo su tristeza en el agua aprendiendo a jugar con sus cabritas y su nueva amiga brillante.
En el cielo estaban todas sorprendidas del cambio en Lucia ¿Qué pasaba con ella? ¿Ya no le importaba el desprecio? ¿Qué la haría tan feliz? Y todas las estrellas comenzaron a observarla, así descubrieron que tenía un amigo y que podía ser muy útil con su capacidad de amor.
Comenzaron entonces a preguntarse si no seria bueno brillar un poquito más y ser mas alegres, ahora la veían con otros ojos y se fueron acercando poquito a poco.

Polo también descubrió que no estaba tan solito como creía cuando los niños lo vieron jugar con sus cabras y tan alegre desearon compartir con el sus juegos, y así las estrellas y los niños juegan en ese pueblo cada noche y luego antes de dormir cuentas cuentos a las estrellas
Y colorin colorado

Antonella escuchaba atentamente el cuento de la abuela, es que a ella le gustaba muchísimo que su Abú le inventara historias, pero dijo

-¿y yo que haré? ninguna niña quiere jugar conmigo
-Tu vas a jugar con otra niña que este tan solita como tu y luego veras que todo pasara cuando menos lo pienses

Y dicho y hecho ahora que el año termina Antonella tiene muchas amiguitas como ella

1 comentario:

Carolina dijo...

te quedo lindo, me tome la libertad de editarte un poco el cuento, solo ajuste laslineas, no cambie nada

que estes bien
Besoso y disfruta tu nueva casa